El auténtico método Pilates fue creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX en Nueva York. Incluye un conjunto de más de 500 ejercicios, ejecutados en diferentes aparatos desarrollados específicamente para este método, siendo el Refomer el más conocido.
Hoy en día, Pilates es un concepto universal y con una aplicación transversal, desde la rehabilitación hasta el entrenamiento físico. Con el tiempo, han surgido diferentes versiones y disciplinas que llevan su nombre; y aunque inspiradas en él, en algunos casos están muy alejadas del auténtico método.
Los aparatos: réplicas auténticas de los modelos originales
Las clases del auténtico Pilates se realizan utilizando auténticas réplicas de los aparatos que Joseph Pilates diseñó y desarrolló específicamente para su método. Esto es sumamente importante para conseguir los resultados deseados.
Los aparatos son sencillos, con diseños sobrios, y están concebidos para ser utilizados por cualquier persona, independientemente de su condición física. Utilizando el peso del propio cuerpo a través de un sistema de resistencias y poleas, resultan muy eficaces para trabajar las diferentes partes del cuerpo, permitiendo realizar cientos de ejercicios con una gran variedad de movimientos.
Destacan el “Universal Reformer”, el aparato más utilizado y que ayuda a “reformar” el cuerpo de manera integral desde la punta de los pies hasta la cabeza, y el “Cadillac”, una plataforma en forma de cama rodeada por un marco metálico. Otros aparatos incluyen la silla alta, la silla wunda, la baby chair, la torre o guillotina, el barril grande, el barril pequeño, el corrector de la columna y el pedi-pole.
El auténtico Pilates: ejercicios de bajo impacto
El auténtico Pilates se centra en el control del movimiento, la respiración y la alineación corporal. Sobre esta base, los ejercicios están diseñados para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la estabilidad, combinando respiración y movimiento en cada ejecución.
Una sesión de auténtico Pilates tiene una duración de unos 50 minutos, y exige concentración y conexión con el cuerpo. Los ejercicios se realizan con movimientos suaves y lentos, e incluyen una gran parte de relajación y respiración natural y profunda.
La concentración en cada movimiento permite a la mente orientar los pensamientos hacia la realización de los ejercicios con fluidez y un alto nivel de precisión. Al incrementar el tiempo bajo tensión, la musculatura se activa de forma más eficiente. Además, es una disciplina de bajo impacto, lo que la hace accesible para personas de diferentes edades y niveles de condición física.
Características únicas frente a otras disciplinas
El objetivo del auténtico Pilates es trabajar el cuerpo de forma equilibrada, por grupos musculares, fortaleciendo la musculatura profunda y mejorando la postura y la movilidad. Se hace especial énfasis en fortalecer el core para tener una buena sujeción de la espalda y la parte torácica, lo que ayuda a mejorar la postura y mantenerse erguido.
A diferencia de otros entrenamientos más intensos o repetitivos, el Pilates se basa en movimientos controlados, precisos y adaptados a cada persona. No se trata de hacer muchas repeticiones, sino de realizar cada ejercicio de forma consciente y activando mejor la musculatura.
Una característica particular de la versión más clásica del método es que las clases son individuales. Esto permite personalizarlas, definiendo y adaptando los ejercicios a cada persona, según sus necesidades, con el fin de lograr los objetivos deseados.
Un cuerpo fuerte, ágil y funcional
La intención de Joseph Pilates era que las personas pudieran fortalecer su cuerpo de forma inteligente, evitando tensiones innecesarias. Y está comprobado que practicar Pilates regularmente ayuda a mejorar la postura, la coordinación, la estabilidad y la autopercepción.
Por eso, el auténtico Pilates está recomendado por profesionales de la salud para fortalecer la musculatura y solucionar los dolores de espalda, cervicales, hombros y demás molestias físicas.
Con el auténtico Pilates tonificas el cuerpo, mejoras la coordinación y desarrollas una mayor conciencia corporal. Su práctica regular mejora la flexibilidad y ayuda a prevenir y reducir el riesgo de lesiones. Y el cuerpo responde mejor a situaciones de la vida diaria como subir escaleras o evitar caídas.
Conclusión: construir un cuerpo que funcione mejor
Está comprobado que practicar Pilates regularmente ayuda a mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida. Para ello, es importante trabajar de manera constante, durante todo el año, alcanzando un equilibrio entre la dosis correcta de ejercicio y el descanso. El objetivo final es tener un cuerpo ágil, flexible, que se mueva mejor, para que responda en el día a día.
El auténtico Pilates es una disciplina que se puede disfrutar, porque te exige al tiempo que es de bajo impacto, y te permite definir tus propios retos. En Original Pilates todas nuestras clases son individuales y adaptamos los ejercicios a las necesidades de cada persona para lograr los objetivos deseados. Y te motivamos para que te resulte más fácil mantener la constancia, comprometerte con tu bienestar y construir un cuerpo que funcione mejor.
